ResidenciaDeEstudiantesPara alguien que ha estudiado Filología Española -sección Literatura- y que lleva más de 35 años intentando escribir algún verso aceptable, la Residencia de Estudiantes de la calle Pinar, en Madrid, donde pernoctaron habitualmente Lorca, Dalí, Buñuel, Aleixandre y Pepín Bello, y por donde pasaron a conferenciar las mejores mentes y los espíritus más alegres de ese primer tercio del siglo XX que en España fue la Edad de Plata, visitar la Residencia de Estudiantes, digo, es como para un musulmán visitar la Meca, o como para los forofos de Elvis casarse en Las Vegas por el rito Preyslesiano, o como para los amantes de la música dejar flores en la tumba de Chopin en Pere Lachaise, París.

Además, la Residencia está tal cual, al menos en su exterior, mientras que su interior ha sido objeto de una atenta y adecuada rehabilitación.  Es un milagro que sus muros y estructura no cedieran a las bombas de la guerra civil, horrible guerra civil que tantas cosas partió en la España que estaba encaminada a constituírse en primera potencia cultural de una Europa ensombrecida por los totalitarismos y los discursos baratos.

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Con Alain Contini, corresponsal francés, y Sully Fuentes, corresponsal uruguaya, hoy en la Residencia de Estudiantes

Está tal cual. Los muros enladrillados son los mismos junto a los que se fotografiaron Federico, Salvador, Luis, Vicente y Pepín. Las adelfas son quizás tataranietas de las plantadas por JRJ. Ya hay pocos chopos -hay más bien castaños, cedros y acacias- pero la colina, (perdón, La Colina por excelencia, la mejor atalaya que ha tenido nunca la educación y la cultura española) sigue siendo igual de acogedora.

Llegar hasta ella no es fácil; no por nada, sino porque la entrada es recóndita. Uno lleva 53 años -hoy hace justo esa fecha- viviendo en Madrid (ok, vale con unos cuantos de Residencia en Otros Lugares de la Tierra), y nunca había puesto los pies en los jardines y edificios de la Residencia de Estudiantes.

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El edificio que llamaban «El Transatlántico»

Está codo con codo junto a otro de los edificios y lugares más bonitos de Madrid, el Museo de Ciencias Naturales, y es prima suya, también, por lo que tiene de afición a la ciencia, al saber, a la cultura.

En la visita que, por cortesía de la Asociación de Corresponsales, hemos hecho hoy a la Residencia, nos han explicado brevemente su historia (que por otra parte puede verse por extenso en su web http://www.residencia.csic.es/, aunque aquí no están los audiovisuales). La narración de los hechos que dan lugar al nacimiento de la Residencia merece una curiosa reflexión.

Giner

Francisco Giner de los Ríos (centro), creador de la I.L.E.

En 1873, el gobierno español dictó un decreto que prohibía a profesores universitarios y escolares decir cualquier cosa contraria a la monarquía, la religión y el régimen político. En rebeldía contra este decreto, un grupo destacado de profesores fueron expulsados de la Universidad; entre ellos, Francisco Giner de los Ríos, que a continuación fundó la Institución Libre de Enseñanza, para dar cabida a la práctica pedagógica que el gobierno les negaba. Hija de la ILE fue la Junta de Ampliación de Estudios, nacida en los primeros años de los 1900, con el propósito de conectar lo mejor de las ciencias y las letras españolas con la vanguardia de lo que se hacía entonces en el mundo. DSC00660_resizeE hija de la Junta fue la Residencia, dirigida por Alberto Jiménez Fraud, y en cuyas aulas y habitaciones, además de convivir, estudiaron 4 de los 7 premios Nóbel que ha dado España. Es, por tanto, lo más parecido que ha habido aún en suelo hispano al MIT (Massachussets Institute of Technology), sólo que en mejor, pues el MIT sólo produce tecnología, y la Residencia produjo letras, cine y música: Falla, Neruda, Ramón y Cajal… La curiosa reflexión que decía es pensar cómo una prohibición gubernamental pudo acabar dando lugar -por rebeldía y constancia- a lo mejor y lo opuesto de lo que pretendía cegar. Esto ya lo decía Dalí, siempre provocador: nada como un buen régimen opresor para despertar y reunir a lo mejor de la cultura.

Además de madrileño y filólogo, y aspirante a poeta, uno es hijo de un médico librepensador que le inculcó la curiosidad y el aprecio por la Institución Libre de Enseñanza y la aproximación a la ciencia desde la maravilla y el pensamiento, y no desde el dogma. Razón de más para que la visita de hoy haya supuesto un reencuentro y una afirmación en la seguridad de que más allá de los paréntesis y los baches la razón y la pasión siempre acaban por vencer, juntas.

 

4 Responses to Residencia de Estudiantes, cumpleaños, el futuro

  1. Alba Alonso Santamaria dice:

    Me ha pruducido emoción y nostalgia releer esta página, haciéndome recobrar esa vivacidad feflexiva, creativa y crítica de mi época de estudiante universitaria. A la vez que ha fortalecido mi conciencia librepensadora.

  2. Alba dice:

    Buenas dias , gracia por vuestro articulo, estoy haciendo un trabajo sobre la Edad de Plata y me ha ayudado. Tengo una pregunta sobre la imagen donde hay 5 hombres, ¿ quiénes son ?

    Perdoname por mi español que no esta bien correcto, es que estoy francesa.
    Os agradezco por adelanto por vuestra ayuda.

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