Nada más fuerte. Una voz,
el deseo que transmite, la vibración
que despierta el deseo de tener
cerca a su propietario, apretar
esa boca contra la oreja, sentir
esa voz en el pecho, la tripa, la cara, sentir
cada onda de voz en el corazón, de esa voz.
La vista está bien, hay gente guapa, sí,
bien arreglada, rubia o morena, y desde luego
los ojos son algo especial: decían los antiguos
que el amor es causado por diminutas partículas
de luz que hieren al amante lanzadas por el amado
http://www.rae.es/Imagenes/textos/Biblioteca_Clasica/Version_beta/Garcilaso_300_OCR.pdf
El tacto: la suerte suprema.
El gusto: los besos.
Olfato: la unión de las almas.

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