Este post enlaza con uno anterior, «La fidelización, según Vodafone». Por increíble que pueda parecer, el culebrón sigue dando de sí. Resumo:

Vodafone me reclama pago de facturas correspondientes a los periodos 1 al 31 de Marzo y 1 al 30 de Abril de 2012. Yo dí de baja aquélla línea el 13 de Marzo mediante envío de un fax confirmado al número indicado por ellos. Las peripecias y aventuras acaecidas hasta conseguir averiguar cuál era ese número de fax y conseguir igualmente que el número aceptara el envío están descritas en el post anterior, y los derechos cinematográficos de estas aventuras los tengo actualmente en negociación con Lucas Films y David Cameron. Todavía estoy investigando cómo se admite que una compañía de telecomunicaciones imponga que las bajas se han de gestionar necesariamente por fax, sistema de comunicación en absoluto desusos en los núcleos urbanos y nunca implantado en los rurales.  (Ver más abajo la nota de 13 de Diciembre)

Bien, pues de nuevo me vuelven a llamar de una supuesta asesoría jurídica y a enviar intimidatorias cartas de bufetes de abogados reclamándome los 16,92 euros de esa supuesta deuda.

Les digo y repito una y otra vez que me dí de baja el 13 de marzo, por lo que la factura de abril es totalmente improcedente, y la de marzo cuando menos parcialmente improcedente. Me indican que llame a unos números de Vodafone para solicitar un número de abono y cerrar el expediente.

A pesar de que no tengo por qué gastar dinero ni tiempo en hacer estas llamadas, lo hago puesto que podría generar una segunda aventura de la ya inminente saga de aventuras y misterios llamada a suceder a Harry Potter en cines de todo el mundo. Estos son los teléfonos que me indican:

607 100 700. Resulta ser un contestador que me pregunta una y otra vez si quiero pagar con tarjeta o por transferencia bancaria, pero que no me da opción ninguna a solicitar el abono de las facturas. Primera sospecha, por tanto, de posible estafa, al indicar un número inservible pero que genera gasto al usuario y no sé si ingreso a alguien más.

El segundo número, el 607 123 000, sí desemboca, tras peligrosa navegación por otros tantos contestadores, en una voz humana. Le explico el caso. Para mi asombro, y esto es ENORME, me argumenta que EL HECHO DE HABER ENVIADO UN FAX COMUNICANDO LA BAJA NO SIGNIFICA QUE VODAFONE LA HAYA TRAMITADO. Dice que la baja la TRAMITÓ VODAFONE POR FALTA DE PAGO en Agosto (en efecto, después de enviar el fax di orden al banco de que no pagara más recibos).

Atención, mundo: las bajas en los servicios ya no son, visto lo visto, cuando el usuario libremente decide que sean y comunica por los cauces indicados por el propio proveedor. No, eso sólo es una instancia de baja. La baja es cuando al proveedor le da la gana.

Vamos, que… Qué hartura!

Nota del 13 de Diciembre: Un amigo abogado me comenta que un fax confirmado no se considera prueba fehaciente de que el destinatario haya recibido la comunicación. Que únicamente vale a partir de carta certificada con acuse de recibo o burofax con acuse de recibo. Entonces, no sé cómo calificar a una compañía a la que llamas preguntando cuál es el procedimiento para darse de baja; te dicen que por fax y te dan el número; y posteriormente, aún entregada la solicitud de baja a dicho fax, no tramitan la baja, generando facturas que luego reclaman. 

Quienes estén pensando darse de baja en Vodafone, ya saben: carta certificada con acuse de recibo. 

 

 

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