Verdaderamente, pienso que los diputados deberían utilizar powerpoint. Lo verbal está muy bien, pero las cuestiones técnicas se comprenden mejor con ayuda de gráficos. ¿Qué ahorro supone cada una de las medidas de ajuste adoptadas ayer? ¿Cuánto es al año la reducción del 60 al 50% a partir del sexto mes para los parados?

Al no poderse apoyar en gráficos, los diputados tienen que recurrir a frases pomposas, altisonantes y más o menos ingeniosas, cuando no lamentables («la reducción de prestación estimulará la búsqueda de empleo…»).

Mientras el ponente expusiera, apoyado en powerpoint, sus señorías podrían seguir la presentación en su tablet. Liberados del aburrimiento de tener que mirar al ponente todo el rato, se volverían más positivos, entrarían más a las cuestiones técnicas, almacenarían menos rabia derivada del aburrimiento.

La ortatoria está muy bien, pero hay que actualizar las cosas. Por cierto, también hay que hacerlo en misa: un karaoke sobre el altar que vaya recordando las oraciones es prácticamente indispensable, en una era en la que la memoria, por falta de ejercicio, languidece.

Tagged with:
 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.