Es público y notorio que el CERN (Centro Europeo de Investigación Nuclear) está sometido a las mismas tensiones que el resto de organismos de financiación pública en el viejísimo continente. Construyó un acelerador de partículas en suelo suízo que es en sí mismo toda una burbuja inmobiliario-científica: un túnel de 27 kilómetros que, como algo salga mal un día, dejaría en el lugar donde ahora está Suiza un bonito cráter entre los Alpes.

En este contexto de recortes, se descubre «la partícula de Dios», ni más ni menos. No tengo ni remotísima idea de lo que es el Bosom de Higgs, aunque aprecio la delicada poesía británica que subyace en su denominación, a medio camino entre Tolkien y Rawling. El Telediario, al hablar de él, utiliza como apoyo audiovisual bonitas animaciones gráficas de ondas psicodélicas moviéndose a un ritmo y en un sentido imposibles de determinar. No se sabe si es el Bosom en cuestión o una rave party ibicenca, casi, vaya. Pero las imágenes molan, desde luego.

Tampoco sé por qué le llaman «la partícula de Dios». Comprendo que a Poli Diaz le llamaran «el Potro de Vallecas» porque era de ese barrio y daba unas coces de espanto, pero ignoro -lo siento- por qué esta supuesta partícula es divina, y relega a los antaños estelares protones, electrones y neutrones a la categoría de viejas glorias.

Recuerdo que hace algunos meses la comunidad científica colocó en los Telediarios, también, el descubrimiento de un hecho asombroso: los neutrinos viajaban más rápido que la luz. Ergo, el viaje en el tiempo era posible. La coincidencia de aquélla noticia con el accidente del Costa Concordia podía haber supuesto una fabulosa nueva línea de negocio para los turoperadores mundiales, pero lamentablemente era falsa. ¿Falsa? Bueno, digamos que sólo fue cierta durante muy poco tiempo.

Porque en asuntos de Ciencia -de la ciencia contemporánea, astral, incomprensible, rarísima, participada por los gobiernos y cotizada en bolsas de todo el mundo- nada es verdad ni es mentira; todo es verdad durante un tiempo limitado, sujeto a la necesidad financiera del momento. La verdad de la Ciencia es directamente proporcional al volumen de financiación que desplaza al sumergirse en un mercado de deuda bursátil.

Es posible que el ya célebre Bosom dentro de algunos años en vez de partícula divina sea un ente diabólico. Igual que la margarina, que antes era buena y luego daba cáncer. Lo que sí es muy posible es que el CERN consiga, gracias a la noticia de hoy -magníficamente cebada en días previos por la expectativa del acontecimiento experimental- renovar su línea de crédito. Que aprenda Rajoy.

Repaso los titulares: «Podría ser el bosón de Higgs…», «es casi una realidad…». Una vez más, es noticia la posibilidad: el condicional se consagra como el modo verbal preferido por los informativos. El indicativo es demasiado deprimente. Casillas podría ser Balón de Oro; y España podría quizás algún día salir de la crisis. Los pisos podrían haber subido de precio eternamente, en 2007. Todo es posible en la información en condicional. «Y las estadísticas eran pura fantasía» -escribió G.O. en 1984, una novela que poco a poco se agiganta en la perspectiva literaria mundial. Pero esa -como diría el camarero de Irma la Dulce- es otra historia.

 

5 Responses to Los recortes económicos provocan el descubrimiento del Bosom de Higgs

  1. Venga, va, Alberto… te voy a contar algo que podría (en condicional) explicar el origen divino del bosón:

    Resulta que Higgs es ateo, and Lederman -seguramente ya medio desesperado- le asignó el nombre de «the goddamn particle» (la maldita partícula, que en inglés podría traducirse también por «la partícula del diablo», mire usted por dónde…), pero se cuenta que algún avezado editor o periodista (qué manía tenemos los plumillas de adornar las noticias y volverlas del revés si es necesario para vender grandes historias) cambió el nombre a «God particle», y de ahí lo de «partícula de Dios». ¡Vaya por…!

    Podría ser cierto… o no. Pero como hipótesis suena bien, ¿a que sí? Y es creíble. Como la ciencia misma, vamos. Así que podemos admitirla como verdad verdadera, aunque sea por un tiempo, y hasta que mole más recuperar su supuesto origen diabólico, porque las modas cambian.

    Por cierto, cuando leí el titular del post, creía que relacionabas el descubrimiento con los recortes debido al hecho de que aquí también se hace imperante sacar urgentemente «algo» de la «nada» (o de ese enigmático e infinito espacio de Higgs que, a partir de ahora, ya no está tan vacío como nos parecía). Si en un abrir y cerrar de ojos convertimos todo el vacío del universo en bosones, masa o materia, hemos descubierto un filón donde antes no teníamos absolutamente nada. Igualito que la ingeniería financiera.

    Por cierto, lo del origen «divino» del bosón se lo leí en Twitter a @johanknorberg. Y un brillante símil entre el bosón y la crisis pude leerlo esta mañana en otro tuit, que me parece brillante, de @faisalislam. Ahí va el RT:

    «The Higgs Boson story is a bit like the euro crisis story. Occasional collisions. Never really explodes. Only 3 people understand it».

    ¡Un abrazo colmado de bosones!
    Manuel.

  2. James Dyson dice:

    Tu post es muy divertido y provocador pero tengo que discrepar en algunos puntos.
    Creo que tu observación que “Como algo salga mal un día, dejaría en el lugar donde ahora está Suiza un bonito cráter entre los Alpes” es un poco exagerada. Han hecho varios estudios sobre el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) y ninguno que yo conozco ha confirmado el presunto peligro. (Wikipedia tiene todo una página sobre el tema con los estudios citados)
    Dices que no tienes “ni remotísima idea de lo que es el Bosom de Higgs”. A mí también me cuesta entender este nivel de ciencia pero no significa por eso que no tiene valor. Quizás hay que echar la culpa a las deficiencias en la educación científica española e inglesa.
    Es verdad que nada en la ciencia es 100% cierto y por eso los científicos van a hacer más pruebas para comprobar estos últimos resultados. El sistema de evaluación de pares que se utiliza en ciencia normalmente corrige los errores de un determinado equipo de científicos. De hecho, el falso descubrimiento de que los neutrinos viajaban más rápido que la luz fue cuestionado casi inmediatamente por otros científicos por no correspondía con las teorías de Einstein y eventualmente fue descartado con estudios de otros científicos en CERN.
    Respeto al coste del proyecto, el dinero puesto (unos 6.000 millones €) es mucho pero cuando se divide entre los 20 países miembros que pagan según sus PIBs, no es tanto. Según un artículo en El País hoy la aportación española al CERN debería haber sido 80 millones en 2011 aunque solo se presupuestaron 53 millones. De todas formas, comparado con el enorme rescate de Bankia y la nacionalización costoso de los bancos del Reino Unido no sé yo si tenemos las prioridades mal.
    En fin, el LHC es único en el mundo. Si Europa quiere ser competitivo, hay que atraer y retener los mejores científicos. Es verdad que muchos cuestionan la utilidad económica inmediata de este tipo de investigación de alta ciencia. Pero esto me hace recordar una anécdota de un ministro británico que preguntó a Faraday para qué servía su investigación: “No lo sé, pero seguro que sus sucesores van a cobrar impuestos por esto”.

    • alberto dice:

      Mi intención era reflexionar sobre la ciencia, los recortes financieros y la comunicación. Me resulta enternecedor que un informativo dé la siguiente serie de Headlines: (por favor lee lo siguiente escuchando mentalmente música «news»): «La Cúpula de Bankia será sometida a Juicio —– Nueva jornada de pánico bursátil y prima de riesgo por las nubes —– Controlados los incendios de Valencia —– Casillas puede ser Balón de Oro —- Descubierto el origen del Universo».
      Me parece enternecedor también informar sobre cuestiones subatómicas con gráficos de colorines. Hoy han sacado una segunda pieza diciendo más o menos que gracias al acelerador de partículas se podrá curar el cáncer. Que sí, que sí, que la Ciencia es lo mejor del mundo, sin duda! Pero ya sabes que para un cronista satírico no hay vacas sagradas, y todo lo que se mueve puede ser objeto del humor! Gracias por tu comentario, James, siempre positivo y enriquecedor.

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