Asisto en días recientes a dos iniciativas de gran envergadura para la promoción de intereses culturales y comerciales de España en el exterior: la presentación en sociedad de la nueva agencia de Acción Cultural Española (AC/E) y un interesante desayuno debate preparatorio del III Foro de Industrias Culturales. Y además en los mismos días no puedo asistir a un tercer evento que me hubiera interesado muchísimo también: un debate sobre la aplicabilidad del modelo de éxito del deporte español al comercio exterior.

Celebracion Copa del MundoLos tres eventos apuntan en la misma dirección, obviamente: mejoras en la competitividad exterior, y en el posicionamiento como país proveedor de buenos productos, y ventas, claro, muchas más ventas en industrias culturales, agroalimentarias, textiles, químicas… Los dos primeros enfocan directamente a la cultura; el tercero pretendía saber cómo podemos trasladar la excelencia deportiva de España -campeona del mundo de fútbol, número uno de tenis, motociclismo…- a terrenos de actividad económica y comercial de cualquier sector.

Pero los tres están relacionados. El posicionamiento cultural -razón de ser de AC/E- condiciona una grandísima parte de la percepción del posible cliente. Aunque se dan excepciones (China vende muchísimo y no es generalmente apreciada -aún- por su excelencia cultural), en general la buena posición cultural favorece mejores resultados comerciales. Un país que escribe, pinta, razona y canta bien parece a priori fiable para producir buenos productos y servicios (aunque los téoricos de la bohemia, y muchos amigos míos, dirían que la actividad artística y cultural es de naturaleza esencialmente distinta a la económica, y que es más bien al revés: quien canta bien -la cigarra- no gestiona bien -como la hormiga. Son opiniones…).

Si hay algo que nos apasiona a la generación mayor de 40 (y espero que a muchos de menor edad) es colocar a España, con e mayúscula, en la posición que creemos que merece por trayectoria, potencia y diversidad cultural. Ha sido tan traída y llevada por vientos dispares, arrastrada entre tantas zarzas espinosas de política e historia, esta grande y nuestra España que a veces da rubor pronunciar su nombre (¿os acordáis de la época de «este país…»?). Creo que esta ansia de reivindicar su posición y su nombre justifica una grandísima parte de la explosión popular generada por el gol de Andrés Iniesta en el nunca suficientemente alabado Mundial 2010. INIESSSTA DE MI VIDAAAAA, gritó, cantó, lloró José Antonio Camacho, y en ese aire-lamento-grito estaban contenidos muchos años de rabia por no poder gritar Viva España! sin sonrojarse.

Accion Cultural EspañolaEl nombre de Acción Cultural Española (AC/E) parece trasladar en sí mismo un orgullo español que trasciende a izquierdas y derechas. Su Presidenta, Charo …, se mostró convencida en la presentación de que ambos partidos nacionales (perdón, «de ámbito nacional»), trabajarán al unísono en la promoción de la cultura española en el exterior, y que eso asegura la continuidad y el largo plazo de las acciones emprendidas más allá de los resultados electorales. Ojalá sea así. Si PP y PSOE actuaran en política cultural con la misma unidad que -equivocados o no- han actuado en el caso libio, sería magnífico (por no decir ya si además se entendieran mejor en política económica…).

El Foro de Industrias Culturales, que ya ha celebrado dos ediciones anteriores en Miami y en Madrid, persigue analizar, estudiar, debatir los sistemas para que dejemos de una vez por todas sentirnos abrumados por la preponderancia cultural (y la traslación económica que esto supone) de la cultura sajona (a la que tantísimo debemos, queremos y respetamos por otra parte y como no podría ser menos). He sugerido en el debate preparatorio que se incorpore al tono del Foro la celebración de los casos de éxito de actividad española en el exterior provenientes de otros campos, desde Rafa Nadal al Bulli, desde Vargas Llosa a Jorge Lorenzo. El éxito motiva: si nos creemos de verdad que España, la cultura española, las empresas españolas, pueden tratar de igual a igual a las mejores del mundo -y en muchos casos mirando desde arriba- tendremos gran parte de terreno ganado. Que luego hay que mejorar leyes, combatir proteccionismos, o cambiar esquemas, claro que sí…

Iniesta de mi vidaPero lo primero que tenemos que ser capaces de hacer, antes de un análisis DAFO o un plan de marketing, para triunfar en el exterior, es ser capaces de gritar a pleno pulmón y sin vergüeza alguna VIVA ESPAÑA!! (Como si fuera INIESSSTAA DE MI VIDAAAAA!!)

Si al hacerlo oyes un eco de trompetillas legionarias y notas un picorcillo en el bigote, es que aún vives en otro siglo.

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