Asistimos a la presentacíon del número 84 de la revista TELOS, en la Fundación Telefónica. Se trata de un número monográfico dedicado a los Contenidos Digitales para la Nueva Televisión. Como uno lleva 12 años trabajando en contenidos digitales y veinte en televisión –que siempre es “Nueva”- pues no puedo faltar. Modera Enrique Bustamante, Catedrático de Comunicación Audiovisual y autor de numerosos estudios sobre comunicación en la era digital; y en la mesa de ponentes Carmen Fuente, profesora de ética y deontología de la información Eduardo García Matilla, presidente de Corporación Multimedia y una de las mentes que más información sobre comunicación y medios ha generado y procesado en los últimos cuarenta años de sociedad de la información; y Eladio Gutiérrez Montes, presidente de Impulsa –una de las personas más activas y protagonistas en la transición de la TV analógica a TDT en los últimos años.

Y en el auditorio profesionales muy relevantes que irán twiteando sus impresiones con el tag #ftnuevatv . La verdad es que las crónicas de conferencias (máxime si tratan de comunicación) no deberían nunca omitir el dato de hashtag, pues la audiencia es muchas veces tan significativa como los ponentes, y desde luego aporta tanto al debate como el “emisor” principal. En esto, al menos, sí que hay interactividad. Allí estaban Juan Varela, Mario Tascón, Millán Berzosa, Bárbara Yuste, entre otros.

Por ir al grano, voy a consignar a continuación las ideas y datos que más me llamaron la atención, junto con algunos comentarios:

El 30% del consumo de televisión tradicional actual en EEUU tiene lugar en diferido; es decir, que la gente se graba los programas que quiere ver, con ayuda de diversas guías electrónicas de programación (EPGs), y los ve cuando quiere, y naturalmente saltándose la publicidad. (Eduardo García Matilla)

El envejecimiento de las audiencias de TV es también un dato constante en los estudios realizados tanto en Europa como en EEUU. (García Matilla). Sin embargo, la TV tal y como la conocemos está muy lejos de haber dicho su última palabra o emitido su último frame: el tiempo medio de consumo sigue creciendo (Enrique Bustamante). Claro que “estamos todavía en el inicio del cambio” general de los modelos comunicativos y negocios asociados a ellos. (García Matilla).

La única receta válida que nos permitirá liderar el cambio y no ser sólo sus víctimas se compone de a) investigación rigurosa, b) establecimiento de nuevos estándares para la medición de audiencias y para el tratamiento de datos personales , y c) políticas de alianzas que miren más allá del corto plazo de cada cual.

El punto anterior merece un poco más de desarrollo, ya que la búsqueda de ese nuevo estándar de medición capaz de valorar todos los impactos y alcances logrados en una acción comunicativa (GRPs de TV + alcance censal en Internet + valor añadido de los paneles + alcance viral) es precisamente la razón de ser de DEMÉTRIKA.

Había escepticismo sobre la eficacia de nuestras sociedades para superar las rivalidades enconadas de medios de comunicación y grupos de intereses, así como para financiar los estudios e investigación necesarios para establecer con un mínimo de posibilidades de acierto el escenario que se avecina. De hecho, también se lamentó desde el auditorio la falta de “luces largas” con que se han efectuado las últimas regulaciones del sector audiovisual: falta de un modelo de funciones y orientación de servicios público para RTVE, a la que simplemente se le ha quitado la publicidad, pero sin establecer un modelo operativo que haga que todos sus resortes no se orienten hacia el liderazgo de audiencias (cosa que personalmente creo que sigue haciendo por pura inercia), sino hacia la consecución –igualmente medible- de fines de utilidad social y servicio público.

Sobre TVE, García Matilla dio el dato estremecedor de que continúa generando unos 100.000 GRPs –unidades de medición de audiencia televisiva- al año únicamente por la emisión “involuntaria” de publicidad estática y patrocinios en eventos deportivos. Las ruedas de prensa de equipos de fútbol, por ejemplo, o las retransmisiones de eventos deportivos, suponen el “cuele” de inserciones publicitarias claras y directas en la cadena pública, que además puede alegar perfectamente que no puede hacer nada para evitarlos, pues en un caso es de interés informativo la declaración de tal o cual deportista, y en otro son eventos igualmente adquiridos (motos, tenis, fútbol…) que no pueden tampoco dejar de emitirse para evitar la publicidad. Lo que TVE evidentemente no puede es facturar esta publicidad. ¿Qué ocurre entonces? Pues que los anunciantes comienzan a buscar y preferir presencia en los patrocinios antes que comprar espacios publicitarios para emitir en los descansos de los eventos. Un ejemplo, citado por García Matilla: la entrada de BBVA en el patrocinio de la NBA americana. En suma, son los eventos, federaciones y personas en general transmisoras de “product placement” o branding los grandes beneficiados.

El presidente de Corporación Multimedia explicó que su entidad trabaja en la definición de un “GRP” social para que los medios públicos puedan obtener financiación por realizar verdaderos servicios públicos y educativos. Citó como ejemplo utilizar las enormes audiencias de las transmisiones de motociclismo para insertar microespacios y por qué no spots que contribuyan a un descenso de la siniestralidad en carretera de los propios “moteros”. La verdad es que parece una idea más que sensata.

Porque todo parece indicar que Bruselas tirará para atrás el 0,9% de financiación que las “telecos” deben aportar a RTVE. ¿Qué ocurrirá entonces? Nadie sabe, nadie contesta (o al menos nadie con capacidad de tomar decisiones al respecto).

En el Twister #ftnuevatv circuló la corriente que demanda la apertura a dominio público de parte de la producción de los medios y agencias audiovisuales públicos. Es decir, permitir la reutilización regulada (coberturas informativas, mapas meteorológicos) de la producción propia de estos medios y agencias por el resto de actores del sector, siempre que no se lesionen derechos de terceros (desde luego no sería el caso al colocar diariamente el 90% de la producción propia de noticias de TVE en un repositorio digital de donde la pudieran coger y reutilizar el resto de medios. De hecho, Radio Nacional ya permite la reutilización de sus audios por código embebido en otras webs, facilitando el código en la suya propia. Es cuestión de regular igualmente cómo se hará, los costes técnicos de la distribución y el mecanismo de licencias, pero parece claro que en un entrono cultural en el que los medios públicos no compiten por la audiencia ni por los ingresos comerciales la entrega de sus contenidos para reutilización regulada es un objetivo más que razonable.

Y más datos:

• La distribución de TV vía ADSL es incapaz de asegurar calidad suficiente para transmisiones HD. Imagenio y otras operadores que ofrecen “tríos” con TV por ADSL tienen un problema.

• En cambio, las frecuencias actuales de TDT sí que son sobradamente capaces de transportar señales estereoscópicas (3D). Lo que ocurre es que aún estamos empezando con la implantación de la Alta Definición…. ¿y ya queremos estar en el 3D?

Un asunto que suscitó consenso general es el previsible escenario en los próximos años en los que convivan el consumo de transmisiones de alta calidad y audiencias masivas por canales de TDT (impensable transmitir la inauguración de los Juegos Olímpicos por banda IP, desde luego!), con el consumo de contenidos muy segmentados, fragmentarios, comunitarios y temáticos que llegarán a la pantalla grande directamente desde el ordenador que más y más gente le está conectando al lado. Dispositivos como el WD Live son una de las sensaciones de las próximas navidades; permiten consumir en pantalla grande vídeos almacenados en el ordenador, portátil o simple llave USB conectada a uno de sus puertos. Por aquí llega el futuro… por los puertos USB o HDMI por los cuales la desbordante, selvática y a veces caótica creatividad y sobreoferta de la World Wide Web comienza a lanzar sus raíces y a colonizar el hasta ahora apacible parque dominical y urbano de la TV convencional.

Se dijeron más cosas: modelos de negocio para rentabilizar vídeo en Internet aún incapaces de gatear o articular palabras inteligibles; certificación de la defunción del Multimedia Home Protocole (MHP), gran esperanza hace unos años de la interactividad digital. Si tuviera que elegir de entre todos los mensajes uno con el que más me identifique, sería el de la necesidad de investigar y medir. Lo cual necesita financiación. Pero es que esto precisamente es el famoso I+D+I… aplicado a los medios. ¡Que no sólo se investiga en los laboratorios de biología –aunque también mucho menos de lo que se debiera! Y vete a saber si de los comportamientos biológicos incluso sacaríamos extrapolaciones válidas a la predicción de éxitos y fracasos de los contenidos digitales.


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One Response to Telos 84: Contenidos Digitales para la Nueva Televisión.

  1. corredores dice:

    Las inversiones necesitan siempre un estudio previo, si no es una cosa muy arriesgada.

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