Las benzodiazepinas están bien,

te hacen dormir, pero

transforman el sueño en un paréntesis

negro entre la noche y el día:

no sueñas, ciegan el proyector

de sueños, transforman la noche

en un cine cerrado, las benzodiazepinas

te impiden soñar. Dios sabe que todos

necesitamos dormir, pero el diablo sabe

que todos necesitamos soñar, casi casi

más aún.

Por eso, si utilizas

benzodiazepinas ten esto presente: la noche que dejes

de tomar esa puta pastillita, los sueños

vendrán; volverán los demonios, y los ángeles

exiliados de tus noches por la química; volverás

a soñar, y lo harás intensamente,

quizás demasiado, pues tendrás atraso

de sueños y pesadillas, y toda la vida

es sueño, y los sueños vida son.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *