Vaya por delante que soy fotógrafo aficionado; la intención de este post es compartir con otros “amateurs” las ventajas y opciones de uso de la cámara 80D, que actualmente se sitúa en los más algo de la gama semiprofesional de Canon. Obviamente, los comentarios de fotógrafos profesionales y expertos serán bienvenidos, pues nos ayudarán a todos a seguir progresando.

Canon_EOS_80D_hero3_745

La 80D ofrece tantas opciones y perfiles preconfigurados que permite prácticamente olvidar la toma de decisiones sobre velocidades, diafragmas o ISOS óptimos para cada caso. No sólo tiene las típicas “configuraciones de escena” (retrato, paisaje, nocturno, macros…) sino que además podemos modificarlas en parámetros como la profundidad de campo (desenfocados respecto al motivo principal) y tonos de iluminación (vivo, apagado, nebuloso…) . Además de los perfiles preconfigurados para cada escena se nos ofrecen efectos de postproducción igualmente preconfigurados. Dos de ellos son verdaderamente espectaculares: el “tilt” (desenfocado selectivo que hace aparecer escenarios amplios como maquetas en miniatura, muy de moda), y el HDR. Estos dos “géneros” fotográficos, que antes llevaban horas de trabajo editor en Photoshop o similares, son ahora procesados al instante por la propia cámara. En las HDR ofrece además 4 configuraciones diferentes: estándard, vivo, óleo y relieve.

DialDeModo

Simplemente conociendo y manejando adecuadamente las opciones de la zona “de modo” del dial principal (la que aparece marcada en el gráfico, extraído del manual de instrucciones), ya podemos hacer fotos excelentes, que además podemos compartir instantáneamente en redes sociales. ¿Cómo? La 80D se conecta con tu móvil vía NFC, y gracias a la aplicación Canon Connect puedes ver y descargar en él las fotos tomadas. Una vez en el móvil, claro, anchas son las opciones de compartición, claro. La app Canon Connect reformatea en el momento de la descarga las fotografías para optimizar su peso para subida y movimiento en redes sociales, donde no se requiere la resolución máxima de captura (6000×4000 pixels, 24 Mbs), siendo más que suficiente con unos 1920×1080 pixels, aligerados a 1,8 Mbs gracias a la compresión JPG. La 80D también puede conectarse a redes vía Wifi, aunque resulta un poco más complicado que parearla con el móvil por NFC. Por último, la app Canon Connect además de descargar fotografías permite monitorizar y disparar la cámara en modo remoto, cuestión muy interesante por ejemplo en fotografía de naturaleza y vida salvaje; con lo cual nos ahorra además los accesorios adicionales correspondientes. Mola, ¿verdad?

El problema básico de trabajar en dial de modo, para mí al menos, es que cuando uno sale a tomar fotos muy a menudo se encuentra escenas de configuración muy diferente en muy poco lapso de tiempo, pasándose de un paisaje a un retrato o a un detalle macro en cuestión de segundos a veces. Estos segundos pueden suponer la pérdida de la oportunidad fotográfica, especialmente si lo que te gusta es captar detalles cotidianos, gente en acción, situaciones precisas. En cuanto a los efectos preconfigurados desde luego que producen resultados impresionantes, y si tu ocupación principal no te deja tiempo para pasar algunos ratos en retoques de photoshop la 80D te ha resuelto el problema.

Pero si te gusta la fotografía y quieres verdaderamente maximizar las opciones de resultado de captación y postproducción, sentirás la tentación de trabajar en la “zona creativa” del dial.

DialCreativo

En estos modos, la cámara te ofrecerá sus propuestas de velocidad, apertura e ISO para cada toma, y tú podrás aceptarlos tal cual o modificarlos según tus intenciones artísticas. En el modo “P” la cámara te ofrece su propuesta de mejor opción para estos valores; en el modo Tv tú le indicas la velocidad que quieres -si por ejemplo quieres efecto de “agua sedosa” en movimiento tienes que fotografiar necesariamente por debajo de 1/10 o inferior- y ella configura apertura e ISO en consecuencia. En modo Av le indicas la apertura que quieres necesariamente -por ejemplo si trabajas en fotografía nocturna- y ella condiciona la velocidad y el ISO en función de ello. El modo M te permite elegir manualmente velocidad y apertura. En cuanto al ISO, se controla separadamente; lo normal es tenerlo en modo automático para que la cámara pueda jugar con él como valor comodín en condiciones de poca luz, multiplicando las posibilidades de la máxima apertura. Como aumentar el ISO supone siempre cierta pérdida de calidad (mayor “grano” fotográfico), es de suponer que la cámara utiliza el automatismo en el sentido dicho, forzando niveles más altos únicamente cuando las combinación de apertura y velocidad a niveles bajos no aseguran una toma estable y equilibrada. Sigue siendo un misterio para mí como fuciona el “ISO digital”, que es la transposición a bits de la antigua composición química de las películas fotográficas preparadas para mayor o menor sensibilidad, pero bueno, ¡no tengo por qué saberlo todo! (Si alguien lo sabe, qué comente, ¿ok? ¿Modificando el número de puntos del sensor que intervienen en casa caso?) El caso es que la 80D permite alcanzar sensibilidades ISO de hasta… ¡128.000 puntos! Las películas de carrete que en su tiempo se destinaban a fotografía nocturna normalmente se vendían con sensibilidad de 1.000 ISO. Así, cámaras como la 80D han resuelto casi hasta el límite el problema de tomas de foto o vídeo en condiciones de baja iluminación. Y tengo que decir que la granulación asociada a los niveles ISO altos tampoco resulta escandalosa, al menos para el aficionado.

Pero hay una opción previa que condiciona el área de escena que la 80D utilizará para calcular los parámetros óptimos; es obvio que en muchas escenas hay grandes diferencias de iluminación entre unos puntos y otros, y la cámara necesita saber cuáles priorizar, cuál es el “área AF” a tener en cuenta. El sensor del 80D dispone de 45 puntos de enfoque, a su vez combinables en diferentes áreas. Podemos configurarla para referencia en uno sólo de los 42 puntos (cualquiera de ellos, a elegir); o en bloques de 9 puntos en cuadrado; o en columnas de 15, ya sea en el centro o en uno de los laterales; o podemos decirle que utilice los puntos que ella misma prefiera entre los 45 disponibles, configurándolos de la manera que considere más adecuada la escena a captar. ¿Cómo sabe la cámara cuáles pueden ser esos puntos? Supongo que mediante algoritmos de combinatoria entre la distancia y tonalidades de los diferentes elementos del encuadre. En definitiva ha de ser el mismo mecanismo que utiliza para determinar los enfoques correctos en los perfiles preconfigurados en el “dial de modo”.

AreaAF

La elección del punto AF es una decisión muy importante, ya que en virtud de él la cámara fijará las condiciones de apertura, velocidad e ISO adecuadas al mejor resultado. Podría pensarse que trabajar sobre un único punto AF es una buena opción, pero sólo resulta así en determinados casos. En escenas con altos o medios contrastes de luminosidad en la escena, al elegir un único punto AF de alguna forma le estamos diciendo a la cámara que se “desentienda” del resto, con lo cual aumentan las probabilidades de obtener zonas sobreexpuestas o infraexpuestas. Ya que -conviene recordarlo, también- el punto AF no sólo marca el enfoque preciso sobre el punto en cuestión en el modo de enfoque automático (autofocus, AF), sino que establece las opciones de la cámara para la captura en cuanto a apertura de diafragma, velocidad de obturación y sensibilidad ISO -todo esto suponiendo que estemos trabajando en la opción “P” del modo creativo y con ISO automático.

Por ello en general es recomendable trabajar en el modo AF de zona amplia. Además, cada vez que pulsamos el disparador hasta medio recorrido la cámara elige una combinación de puntos diferente, de manera que podemos disparar cuando la combinación ofrecida coincide al máximo con las zonas de las fotos que nos interesa captar prioritariamente. Por ejemplo, al fotografíar un edificio recortado contra el cielo asegurarnos de que la cámara está tomando referencias AF tanto de la superficie del edificio como del fondo de cielo, ya que si lo hace sólo de una de ellas aumenta el riesgo de que el cielo salga quemado o el edificio demasiado oscuro.

Lo incómodo de trabajar en AF zona amplia es el punto de enfoque, claro; en combinaciones de varios de ellos (que pueden estar a distancias diferentes de nosotros) la cámara puede no acertar con el que nos interesa tener 100% enfocado. Para esto he probado una solución en dos etapas, que desgraciadamente no funciona, pero que dejo aquí por si alguien quiere comentar: en modo AF de punto único seleccionaríamos el punto preciso de enfoque perfecto. Luego pondíamos la cámara en modo de enfoque manual, teniendo cuidado de no tocar más el anillo de foco, para pasar entonces a modo AF de zona amplia y dejar que la cámara elija el resto de parámetros de velocidad, diafragma e ISO para la escena. Suena bie, pero como digo, lamentablemente, no funciona; al pasar a modo de enfoque manual la cámara deja de calcular valores. Dicho de otra forma, el modo de foco manual no aplica sólo al enfoque en sí mismo, sino que nos obliga a elegir manualmente también el resto de valores de la toma. Atención, pregunta: ¿es esto así en las cámaras de gama profesional?

Hay dos opciones más que afectan al rango de luminosidad de la toma: una de ellas es el ajuste de compensación de exposición AEB, que obliga sistemáticamente a la cámara a aplicar en todas las tomas una reducción o aumento determinado de de la apertura que sus propios cálculos establezcan. Esto puede hacerse en escalas de hasta un tercio de paso de diafragma, funcionando como un ajuste digital auxiliar para la operativa del propio diafragma. Personalmente suelo operar con una reducción de 2/3 respecto al punto central, puesto que no hay nada que deteste más que las fotografías con zonas pasadas de blanco. ¿Hago bien?

Por último, hay un control que aún no sé bien cómo opera: el ajuste de luminosidad automática, que nos permite aplicar “cantidades de corrección automática” baja, media o alta, o ninguna en absoluto. Como no sé bien cómo funciona, lo tengo en modo desactivado. ¿Alguien lo sabe? En el propio manual de operación de la 80D  (descárgalo aquí: EOS_80D_Instruction_Manual_ES) no se hace referencia alguna a este control, lo cual es extraño.

Nos quedarían muchas cosas por hablar: balance de blancos, estilos de imagen, operación de vídeo… Los dejamos para un artículo posterior si es que este despierta algún interés. Repito que su propósito es servir de ayuda a otros aficionados como yo, y al mismo tiempo esperar de usuarios más expertos y profesionales, si lo tienen a bien, que despejen algunas de las dudas o posibles errores contenidos en estas líneas.

En todo caso, la 80D es un cacharro fabuloso, que vale muchas veces lo que cuesta, y que recomiendo a tod@s. En este álbum de Flickr podéis ver las fotos que he tomado con ella en las vacaciones en Thailandia. En muchas de ellas veréis ilustradas las cuestiones y tomas decisión expuestas anteriormente. Gracias al objetivo 18-135 incluído en el kit de lanzamiento viajé por primera vez con un sólo objetivo en la mochila, lo cual es muy cómodo aunque siempre se echen ocasionalmente de menos el macro y más tele. Por cierto, este objetivo es el primero con control de zoom motorizado, como en las cámaras de vídeo, lo cual abre perspectivas interesantísimas para la operación de vídeo en DSLR.

Thailandia

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2 Responses to Primeros pasos con la Canon 80D

  1. Maia dice:

    Hola Alberto…muy buen informe…¡FELICITACIONES!
    Estoy con ganas de comprar una cámara nueva, soy aficionada solamente pero me gustaria que siguieras realzando algunos analisis de esta cámara pues aun estoy en dudas sobre su desempeño en fotografia nocturna o en condiciones de poca luz y en fotografia de aves o naturaleza para saber si sus prestaciones en estas condiciones son mejores a las de alguna Nikon como la d7200 por ejemplo. En mi país es una cámara bastante costosa y realmente quisiera estar segura de lo que voy a comprar. Muchas gracias!

    • alberto dice:

      Hola, Maia, gracias por tu valoración. Yo desde luego recomiendo la 80D sobre todo por su relación calidad-precio. Seguro que hay cámaras más potentes que pueden desempeñar mejor en poca luz, pero probablemente sus precios son el doble o el triple que la 80D. A mí desde luego me está dando muchísimas satisfacciones; igualmente en la grabación de vídeo. Nunca he usado Nikon y no puedo por tanto comparar. Intentaré seguir aportando, animado por tu valoración. ¡Felices Fiestas!

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